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17 de septiembre de 2014

Ante el congreso del Partido Popular de Gijón

Nos desayunamos esta mañana el enesimo anuncio de que se va a anunciar la celebración delcongreso local del Partido Popular de Gijón. Tras diecinueve meses de gestora, que aparte incumplir los plazos de duración y convocatoria marcados por los estatutos del partido de manera flagrante, no ha alcanzado ni uno solo de los objetivos que se argumentaron para su implantación: ni pacificación, ni unidad. Y es que es del todo imposible alcanzar objetivos tan loables, cuando el personalismo se pone por delante de las ideas; cuando la vocación de servicio debida a los gijoneses y a todos los asturianos, es substituida por una continua crisis interna que nos ha apartado de la sociedad gijonesa y asturiana, y de la evolución que el PP ha tenido en toda España.

Gijón es la primera ciudad de Asturias en número de habitantes y pujanza económica, y el Partido Popular no puede resignarse a ser la tercera fuerza política en su ayuntamiento, relegada a la irrelevancia por culpa del juego de sillas interno que se ventila en los despachos, sin presentar una alternativa real a los gijoneses, con políticas nuevas y diferentes a las fórmulas ya agotadas.

El Partido Popular de Gijón no puede tener su vida interna reducida al momento en que se ocupan cargos de responsabilidad, ensimismado en sus problemas internos, y en el que los equipos y métodos de trabajo hace tiempo que dieron todo lo que podían dar de sí. Los nuevos tiempos -los que ya están aquí y han venido para quedarse- exigen que los partidos políticos que quieran ser alternativa de gobierno, sean organizaciones dinámicas y abiertas. Tanto el Partido Popular de Gijón como el de Asturias tiene que ser -y aquí tomo las palabras de mi buen amigo Borja Semper- organizaciones en las que a sus miembros les unen cuestiones fundamentales pero en el que se permite y se alienta el debate interno y ladiscrepancia. Eso es lo que diferencia la secta de un partido político.

El Partido Popular de Gijón tiene que ser una organización donde todos los afiliados sepan que su voz será escuchada y sus derechos respetados, donde sus opiniones lleguen a conocerse por la dirección del partido, y donde exista libertad para defenderlas y exponerlas en el marco de un sistema de primarias, donde los afiliados eligen y concurren libremente para designar a los candidatos, tanto a los cargos orgánicos como a los públicos. No transitar este camino nos aboca a la irrelevancia política, y no podemos resignarnos a eso.

El pasado domingo, la coordinadora general del PP de la Comunidad Valenciana, Isabel Bonig, hacia un llamamiento para recuperar el alma del PP y a volver aidentificar lo que le defiende, que son las ideas de centro-derecha. El camino para ello es la convicción de que son las ideas las que terminan cambiando las instituciones, y no reducir la vida política al consenso sistemático. Porque en tanto que nos sigamos moviendo más por la lógica del interés que por la lógica de las ideas, no vamos a poder derrotar a la izquierda ni revertir su sistema económico estatista, que frena las expectativas de desarrollo de Gijón y de Asturias.

Dar la batalla de las ideas exige de un proyecto de rehabilitación ciudadana de nuestro partido, de apertura a la sociedad, abandonando los sistemas deliberativos y apostando por un programa de presencia en la calle, en contacto permanente con la gente de todos los barrios; con menos despachos, concilios y comisiones, y más contacto con la realidad diaria de la ciudad y los pueblos del concejo. En un tiempo en el que las formas de producción, organización del consumo y movilidad de capitales, personas y bienes esta afectando de manera profunda el carácter de las ciudades, el Partido Popular tiene que armar y defender un proyecto para Gijón donde lo global y lo local estén conectados y que priorice un urbanismo de transformación y reciclaje basa en la activación del centro urbano, la reprogramación del suelo vacante y del parque de viviendas, la integración y la hibridación de usos, facilitar a todos una vida urbana saludable, la incorporación activa de la naturaleza, la sostenibilidad energética y las formas alternativas de movilidad. En definitiva: un proyecto de ciudad del mañana, entendiendo que la frontera del mañana está más lejos de las siguientes elecciones.

Todos los que compartimos este planteamiento –y me dirijo ahora a mis compañeros del PP- debemos hacer piña ante estas cuestiones fundamentales y configurar –aparcando dobleces y cuestiones personales- una alternativa unitaria  al ‘más de lo mismo’, al personalismo, a seguir ignorando la realidad que tenemos delante, a tener un partido político ensimismado en su vida interna y que abdique de defender sus principios y valores. Os llamo a ofrecer a Gijón -y a Asturias- una alternativa real y creíble basada en un proyecto reformista, moderado y equilibrado; con una política enfocada en la acción de servicio a la gente, y no en términos de poder por el poder mismo; dejando de pensar en las siglas como un fin en si mismo, sino como una herramienta para transformar la realidad.

¡Hagámoslo!

17 de septiembre de 2012

Asturias, sociedad y valores. Mi proyecto para el Partido Popular


La presentación de mi candidatura a la Presidencia del Partido Popular de Asturias responde a un larga reflexión compartida con amigos y militantes de toda Asturias y de diferentes lugares de España. Como todos los afiliados y simpatizantes he vivido con mucho dolor las diferentes crisis internas que nos han apartado de la sociedad asturiana y de la evolución que el Partido Popular ha tenido en toda España.

Me presento porque no me resigno a que el Partido Popular sea la tercera fuerza política en Asturias; no me resigno a no presentar una alternativa real a los asturianos, con políticas nuevas y diferentes a las fórmulas ya agotadas. No me resigno a una Asturias del paro y agotada por una administración incapaz de dinamizar la resignación.

No me resigno a un Partido Popular paralizado, sin vida interna o reducida sólo al momento en que se ocupan cargos de responsabilidad; ensimismado en sus problemas internos y en el que los equipos y los métodos de trabajo hace tiempo que dieron todo lo que podían dar de sí.

Me presento porque quiero un Partido Popular donde todas las juntas locales cuenten; donde todos los afiliados sepan que su voz será escuchada y sus derechos respetados.

Un proyecto de rehabilitación ciudadana de nuestro partido, de regeneración y renovación de equipos y sistemas de trabajo, de apertura del PP a la sociedad asturiana, para mirar hacia el futuro, desde la posición en la que nos han colocado las urnas, y hacer creíble nuestro proyecto para optar a obtener el respaldo mayoritario de los asturianos.

Con “Asturias, sociedad y valores” expresamos una idea, definimos tres principios básicos que se pueden enmarcar dentro de nuestro referente político.

Sociedad y valores es el título de uno de los últimos libros escritos por Don Manuel Fraga. De esta manera rendimos un homenaje al fundador del Partido Popular, demostrando que buscamos la continuidad de nuestro proyecto político desde la continua renovación. Al tiempo, sociedad y valores define aspectos fundamentales para el Partido Popular. El PP es un proyecto político que busca dirigirse a toda la sociedad, que, por sus raíces liberales, aspira a  que esta se desarrolle y crezca frente a los límites que siempre tiende a poner el socialista, bien de izquierdas o de derechas.

Por último, con valores se quiere expresar que nuestras propuestas responden a unos principios expuestos en el ideario del Partido Popular (humanismo cristiano, liberalismo y reformismo) y no a las ocurrencias de una o varias personas.

Me presento en el ejercicio de la democracia interna, algo propio de la mejor tradición democrática liberal que políticamente me inspira. Me presento porque quiero trabajar por una Asturias mejor, por un mejor Partido Popular y por mi país.

Soy consciente de las dificultades del reto que me propongo. Este camino no podré hacerlo solo, sino con el apoyo de todos los militantes y simpatizantes del PP. Ahora viviremos nuestro momento de debate, el día 4 de noviembre comenzará la época de trabajo, donde yo estaré allá donde me pongan los votos de los compromisarios.

Si logro ser el nuevo presidente del Partido Popular me comprometo a trabajar para que la elección del próximo candidato a la presidencia del Principado de Asturias, a las alcaldías de los 78 concejos así como los cabezas de lista en las elecciones para el Senado y el Congreso sea a través de un sistema de primarias.

Si obtengo el respaldo mayoritario en el Congreso, me comprometo a permanecer en el cargo un máximo de ocho años e introducir en los estatutos autonómicos una limitación de dos mandatos para los cargos autonómicos.

Me comprometo a celebrar antes de las próximas elecciones autonómicas sendas convenciones que nos permitan enriquecer, con la propuestas de todos los afiliados, las ponencias marco de este Congreso, y abiertas a la sociedad civil asturiana.

Y me comprometo a que, antes de las próximas elecciones autonómicas, compareceré en un nuevo congreso regional para dar cuenta de mi gestión y del cumplimiento de mis palabras.

Por estos motivos desde hoy reclamaré el apoyo de todos los compromisarios y afiliados del Partido Popular.

Quizá a alguno le asusten los cambios, a mi me asusta más vivir en lo mismo.